Comentario 9

Querido Jorge:

No puedo dejar de agradecerte el haber leído tu libro. Tuve la suerte de estar todo un sábado en cama y casí lo devoré. Recorrí muchos caminos a tu lado, pero me fui entusiasmando cada vez mas con el afecto y la delicadeza de con que muestras a Jesús. Él es el centro de la fe. Quiero , compartir algunos aspectos de mi fé. Mi fé comenzó con el Creador, con la observación de un Cosmos sorprendente, admirable, inabarcable….creado sólo con el fin de alojar al Hombre, a una criatura. A un ser a su Imagen y Semejanza!! Ninguna esfera, ninguna órbita, ningún espacio tenía sentido por si mismo….solamente estaban allí para mí. De pronto todo se desordena, todo pierde su armonía, por obra de esta criatura. Quién es este que puede desodenar el Orden, cuál es su poder? …. Y allí mientras contemplaba admirado estos misterios, descubrí la ternura del Creador. Miró a su criatura equivocando el camino, pero sintió que la apetencia de ser como Él, estaba en su origen y si antes le había entregado una manera de ser “a su imagen y semejanza” ahora se daría Él todo, haciéndose hombre para restaurar , desde el hombre ( ¡! ) el Orden Perdido.

El segundo paso, o salto, se produjo cuando advertí que el Todo, sin mí estaba incompleto. Yo que soy una brizna de humanidad envuelta en un tornado., no podía faltar al momento del equilibrio eterno. El Señor me conoce por mi nombre!….

Quién sabe porque siempre hable con Dios, le escribí innumerables cartas….pero en aquellos tiempos siempre le decía “Señor”, te necesito, te amo te extraño, no te comprendo…. Pero era muy difícil hablar con Dios, cómo era…. Un vapor, una nube,un viento…. Y allí nuevamente sentí la ternura de Dios… se hizo hombre por muchas cosas pero también para tener ojos, voz, manos. Para que yo no le hable a una brisa que pasa, para que pueda mirar sus ojos para que me lo pueda imaginar. La fé se vuelve humana, yo amo a un hombre concreto, que además de ser, está, está en un espacio. A partir de allí mis cartas son a Jesús. Y es muy distinto saber que Jesús sabe mi nombre.

Es cierto que el universo es una manifestación de Dios, pero leyendo tus líneas sentí que no sólo se nos acercó como un ser “existente” a nuestra altura, sino que nos fue revelando, “en nuestro idioma”, cómo es el núleo, el dinamismo interno de Dios. A eso lo llamamos Amor. Sin Jesús entre nosotros , lo habríamos podido entender? Es allí donde tus párrafos y tus “caminitos” son tan esclarecedores.

Jesús nos espera, nos veremos en sus ojos y sentiremos el calor de su mano sobre el hombro.

Gracias Jorge, además de lo que dices , me gusta tu manera de escribir. JC

 



Comentario 8

Acabo de leer por segunda vez el libro. El impacto fue distinto. La primera vez me atrapo por su fácil lectura y asombrosas, y tal vez audaces, reflexiones sobre nuestra fe.

Al leerlo por segunda vez, sentí que recepcionaba esas reflexiones, no como ideas sino como sentimientos. Se me presentaron, no como espectadora, sino como actora y allí me surgieron muchos interrogantes que me movilizan y me inquietan, entre los cuales uno de los principales es el capitulo ACEPTAR EL REGALO.

¿Que hago con este regalo? Espero encontrar la respuesta. Mientras tanto, me apropio de sus palabras al referirse a San Agustín, y las aplico a la lectura de su libro: “No puedo acceder  a ciertas profundidades…  Suena como música, como una canción encantadora de un lenguaje desconocido. Si, debe ser maravilloso comprender la letra, pero así, solamente atrapado por un sonido que penetra hasta algún lugar que, sin entender se conmueve, es suficiente.”

R



Comentario 7

Me quedé pensando en el comentario que te hicieron sobre tu libro: es difícil.
Creo que es muy bueno por tres razones:

-si les resultó difícil es porque les hizo pensar algo nuevo, algo que no tenían en su “menú”; tal vez, hilando fino, algo contrario a lo que tenían incorporado como lo que “debe” pensar, decir, hacer y sentir un cristiano. Y eso es, sin duda, para celebrar.

-si se animaron a decírtelo, aún considerándolo una crítica, revela un grado de confianza y de cercanía muy loable y hasta gratificante.

-te obliga a una reflexión sobre tu propio texto: en qué consiste la dificultad, para quién, etc.

Todo esto me parece muy interesante y útil para un escritor. Si bien uno no escribe para provocar opiniones, un cierto grado de devoluciones es necesario para entablar el diálogo que el texto propone. Sin eso nos quedamos en el monológo. Y creo que a nadie le interesa contemplar cómo otro monologa.

AMO



Comentario 6

Este libro me encanto! Uno se pregunta si siente verdaderamente un amor grande por Dios, o es costumbre, tradicion, entonces si sentis que es amor, queres ir mas alla, conocerlo mas a Dios y dar testimonio con hechos!!! Pero sabiendo que hay Un Solo Maestro, ojala lo puedan leer
MRH



Comentario 5

Creo que en este libro, el padre Jorge nos sugiere, no sólo cómo buscar y encontrar la fe, sino más bien cómo abrir el corazón para que esa fe entre en nosotros.
Partiendo de la premisa de que Dios creó al hombre porque lo amó, lo creó perfecto, pero dejó su libertad intacta para que elija responder a ese amor (o no).
A través del desmenuzamiento de palabras del Evangelio de diversos capítulos, nos conduce, en una primera lectura aparentemente simple y agradable, a lograr este fin. Pero hay una segunda lectura, subyacente y escondida, que rozando un misticismo sutil nos induce a un cambio fundamental en nuestro sentir, para lograr entrever y experimentar en este mundo, la felicidad esperada que Dios nos tiene preparada en el otro.
Pienso que nos va a ser de una enorme utilidad para descubrir un enfoque diferente en nuestra vida espiritual, a los que nos creiamos que ya estaba todo descubierto.
Su lectura se puede comparar con un buen perfume. Cuando se lo destapa no se alcanza a percibir muy bien su calidad, pero a medida que se lo va usando, cada vez es más intensa y hermosa su fragancia. Y cuando se acaba, el aroma guardado se expande y nos invade con solo abrir el frasco.
R B


Comentario 4
Hoy conseguí el libro, estoy leyendo “De cualquier árbol del jardín, puedes comer”. El testimonio y la experiencia de vida y de fe se transmite en cada capítulo. Gracias por compartir todo esto tan valioso para nosotros.
C N



Comentario 3

 
El libro me gustó mucho. Está muy bueno. 
En realidad es una mirada diferente acerca de la presencia y del sentido de Dios en nuestras vidas. Te salís mucho de los cánones que vulgarmente se escucha. Ya de por sí, vos no tenés un lenguaje clerical y precisamente el libro, no le hace esa mirada. Presentás a Dios de una manera muy despojada de toda esa carga inútil con que se nos presentó durante mucho tiempo y que ya hoy no sirve para nada. Sale del discurso común y reiterado, que de tanto escucharlo,  perdió valor.
 …
No es una mirada con constante presencia litúrgica, ritual, de oraciones estereotipadas, lo que diríamos – perdón – quiza la expresión sea grosera: chupacirios –
 …
Es una mirada con mayor hondura humana, con una constante invitación a mirarse a sí mismo, porque solo mirándose a sí mismo uno encuentra a Dios, de búsquedas personales y comunitarias.
Resulta atrapante y novedoso para aquellas personas que creen en Dios pero pisan contadas veces una Iglesia , o para aquellas alejadas de Dios por enojos con la Iglesia, o, para quienes no creen pero la pregunta se la hacen. Acá sí, el libro tiene un lenguaje original, muy diferente. 
 …
E B


Comentario 2
Diálogo en twiter
UN EJEMPLO PARA IMITAR
un genio tu abuelo!

 



Comentario 1

Querido Jorge

En tu compartir abri la oreja de mi corazón y me devolvió muchas de “tus” palabras, que fui anotando al margen y algunas nuevas que fueron naciendo.

“En los Evangelios , como en algunos de nuestros cuadernos, lo que esta puesto “al margen”, las notas “marginales”, le dan sentido al texto…”

Fue pasando la vida y aun creo que Jesús ha resucitado.  Creo que está vivo y que me comunico con él.  Así de simple y así de grande.

Cualquier niño aprende a conocer a otro sin necesidad de ir a la escuela para eso.

Compartir la fe es compartir una luz pero puede ser también compartir una determinada oscuridad.

Creo que tengo que presentar de la mejor manera que yo sea capaz, la persona y las palabras de Jesús y luego ponerme junto a los que están escuchando para intentar  con ellos vivir como el Señor nos ensena.

Siento que el Señor me impulsa a presentar sus palabras y su misterio, a compartir lo que creo a pesar de mi debilidad.  Es más, en algunas ocasiones es precisamente esa fragilidad mía la que ayuda a algunos a acercarse al mensaje de Jesús.

Un largo y sinuoso camino me llevó hacia un terreno mucho más interesante:  confiar en el corazón que Dios había puesto en mi.

A medida que Dios no respondía a mis expectativas me resultaba más “creíble”

Que aparezca pero desaparezca, se quede pero se vaya, hace posible un intercambio, un “ida y vuelta”.  Hace posible el Amor.

A Jesús, más que conocerlo lo reconocemos.  En un momento cualquiera puede pasar algo y nosotros descubrir que es El.

Es muy cierto, sólo se experimenta la ausencia de aquel que se sabe que en algún momento está, de aquel que ya estuvo, no podemos experimentar la ausencia de lo que no conocemos.  No siempre nos damos cuenta, pero para experimentar el alejamiento de Dios hay que creer que existe y que es posible una relación con El.

…. Pero la semilla reclama el barro ( propio y ajeno) para tener sentido..

Nota marginal p.30  Jesús se hizo pecado.

Por qué pedía ayuda si El podía hacer cualquier cosa… ? No sabía hacer la pregunta.. y la respuesta llego sola… los adultos piden a los chicos que los ayuden… para decir al final el plural: Lo hicimos.

No se trata ya de lugares sino de corazones que aceptan el regalo  Nota marginal “en la Regla de san Benito dice que los monjes no deben recibir regalos”  Tal vez porque ya poseen todo cuando se dieron en ofrenda…

Al copiar y releer siento que estoy como a la orilla de un océano lejano…y misterioso… pero a la vez próximo y entrañable.  Mi corazón se reconoce en algunas frases….  Nota marginal:  me acuerdo del Cartero  cuando le responde a Neruda, el poema no pertenece al poeta que lo escribió sino a quien lo recita.

La clave está en dejarnos conmover hasta las entrañas, desde esos sentimientos más profundos en los que habla lo mejor de nosotros mismos.

JAL

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