senormilagro2rec

“«Todo se ha cumplido.» E inclinando la cabeza, entregó su espíritu.”

Espíritu: aire, aliento. Lo que da la vida. Entregó lo que da la vida.

“Les quitas el aliento; y vuelven al polvo. Envías tu Espíritu y son creados; y renuevas la faz de la tierra.” (Salmo 104) Sólo Dios da el aliento y lo quita. Él es el dueño de la vida, el que pone en nuestros pulmones ese aire que entra y sale suave e imperceptible, llevando y trayendo vida.

“Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia.” (Jn10, 10) Entregó lo que da la vida. ¿A quién? el aire que le da la vida lo entrega para que nosotros tengamos esa vida de Él.

Cómo se transmite el aliento. Con palabras. El aire pasa entre unas cuerdas de la garganta y se hace palabra. Puede ser el rugido de la tribuna o el susurro de los amantes que se dicen su amor en voz muy baja. Palabras y alientos que van y vienen. Que dan vida.

Ese espíritu entregado a las tres de la tarde, llega hasta nosotros pasando de aliento en aliento desde hace dos mil años.

«Todo se ha cumplido.» Ya no hay más nada para decir. Ya está claro lo que valemos para Él.

Ese es el aliento que renueva la tierra. El Espíritu que recibimos el día del bautismo. Para que tengamos Vida.